Sorpresivo fichaje en Economía: Caputo sumó al ex canciller uruguayo Ernesto Talvi y despertó un fuerte rechazo del otro lado del charco

El titular del Palacio de Hacienda anunció la incorporación del economista a su equipo de asesores, en una jugada celebrada por el ala dura del Gobierno. Sin embargo, en Uruguay la noticia reavivó viejos rencores: Talvi abandonó su cargo de ministro de Relaciones Exteriores a los pocos meses de asumir y se retiró intempestivamente de la política en 2020.
Política10/03/2026Sección PaísSección País

El Palacio de Hacienda sumó en las últimas horas un inesperado refuerzo rioplatense a sus filas. El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, oficializó la incorporación de Ernesto Talvi, un experimentado economista uruguayo y ex canciller, a su mesa chica de asesores. La sorpresiva jugada, diseñada para oxigenar el equipo financiero, fue presentada con bombos y platillos por el oficialismo. "Su experiencia y visión serán un gran aporte para seguir consolidando la recuperación de la economía argentina", destacó el titular de la cartera económica a través de sus redes sociales.

El entusiasmo por el fichaje trascendió a Caputo y fue rápidamente blindado por su viceministro, el argentino-chileno José Luis Daza. El secretario de Política Económica lo calificó como un "extraordinario economista" y ponderó su "destacadísima trayectoria como académico, policymaker e investigador". Sin embargo, mientras en los pasillos de Economía sobran los elogios, del otro lado del Río de la Plata la noticia destapó una olla de viejos rencores y duros pases de factura políticos.

Renuncia intempestiva y el portazo a Lacalle Pou

Para entender el profundo recelo que genera el nombre de Ernesto Talvi en Uruguay hay que retroceder hasta mediados de 2020. Tras una meteórica carrera que lo llevó a fundar la agrupación "Ciudadanos" dentro del tradicional Partido Colorado —donde le ganó la interna a un peso pesado como el expresidente Julio María Sanguinetti—, Talvi compitió por la presidencia. Quedó tercero, pero terminó aportando su caudal de votos para el triunfo de Luis Lacalle Pou en el balotaje. Como recompensa a la alianza, asumió el control del Ministerio de Relaciones Exteriores. La tregua, sin embargo, duró apenas un suspiro.

A los pocos meses de jurar, el flamante ministro pegó un portazo empujado por una tensión diplomática irreconciliable con el Presidente. El eje del conflicto fue la postura institucional frente al régimen de Nicolás Maduro. Si bien Talvi admitía que el chavismo violaba "sistemáticamente" los derechos humanos en Venezuela, se rehusó tajantemente a reconocer al líder opositor Juan Guaidó como "presidente encargado", yendo a contramano de la bajada de línea directa de Lacalle Pou.

Acorralado por las diferencias y la falta de autonomía, el economista formalizó su salida. "Nada más lejos de mi intención que ser un obstáculo", disparó en su carta de renuncia, no sin antes dejar trascender que desde el Ejecutivo le acomodaban funcionarios, le digitaban las posiciones internacionales y le "bombearon propuestas de reforma de la Cancillería".

Días más tarde, en una decisión que dinamitó por completo su capital político, anunció su retiro definitivo: "He decidido dejar definitivamente la política activa, renunciar al Senado y no ocupar ningún cargo público". Tras el escándalo, armó las valijas, cruzó el Atlántico y se radicó en Madrid para recalar como investigador en el Real Instituto Elcano, un influyente think tank europeo.

Lluvia de críticas y advertencias libertarias

Esa salida precipitada, leída por sus propios votantes como un acto de liviandad y abandono de responsabilidades, sigue siendo una herida abierta en la política uruguaya. Su reciente nombramiento en el equipo de Caputo reactivó el malestar en las redes sociales, donde los orientales no tardaron en calificar su historial de "poco serio" y le reprocharon haber "defraudado al gobierno y a la gente" cuando tuvo la oportunidad de gestionar.

La onda expansiva de indignación cruzó el charco y llegó incluso a salpicar a otros alfiles del gobierno argentino. Cuando el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la incorporación de Talvi en su cuenta de X, recibió una cruda advertencia desde las bases uruguayas. "Nosotros lo sufrimos en carne propia. Talvi de liberal poco y nada", le espetó un usuario, rematando con un mensaje que resume la desconfianza que despierta el nuevo asesor: "Igual les deseo éxitos y cuídense de ese topo woke progre".

Lo más visto