Insólito: le dieron un tercer juzgado a Salmain, el juez procesado por coimas y "protegido" por sus fueros

Pese a estar embargado, con prohibición de salida del país y acusado de intentar cobrar un soborno de 200 mil dólares, la Cámara Federal de Rosario le asignó la subrogancia del Tribunal N.º 2 de Santa Fe. El increíble argumento de los camaristas: darle el cargo para evitar que los recuse en su causa por corrupción.
Política07/02/2026Sección PaísSección País
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En la Justicia Federal de Santa Fe parece regir el mundo del revés. Gastón Salmain, el juez federal de Rosario procesado hace apenas un mes por delitos de extrema gravedad institucional, acaba de sumar un nuevo trofeo a su colección: la Cámara Federal le asignó la subrogancia del Juzgado Federal N.º 2 de la ciudad de Santa Fe.

La decisión, firmada por el camarista Aníbal Pineda, implica que Salmain —quien solo conserva su libertad gracias a los fueros— ahora controlará tres juzgados en simultáneo: su tribunal original en Rosario (Civil y Comercial), el Federal N.º 1 de Santa Fe (que ya subrogaba) y ahora el N.º 2, cubriendo la licencia del juez Aldo Alurralde.

La "trampa" de la recusación

¿Por qué la Cámara premia con más poder y una remuneración extra a un magistrado embargado en 200 mil dólares? Según fuentes judiciales, la decisión obedece a una encrucijada procesal.

Existe una tradición de asignar subrogancias al juez de la misma jurisdicción. Si la Cámara salteaba a Salmain, este tendría la excusa perfecta para alegar "prejuzgamiento" y recusar al camarista Pineda. El detalle no es menor: Pineda es quien debe resolver en las próximas semanas la apelación al procesamiento de Salmain por coimas.

"Si no le da la subrogancia, Salmain lo recusa y aparta al juez que debe decidir su suerte en la causa de corrupción. Frente al dilema, optaron por darle el juzgado", explicó un funcionario judicial a este medio, describiendo una situación de extorsión procesal implícita.

El dólar, el cepo y el pasado oculto

La situación de Salmain es crítica desde el 26 de diciembre, cuando el juez Carlos Vera Barros lo procesó por cohecho pasivo agravado, prevaricato e incumplimiento de deberes.

La acusación es gravísima: se sospecha que Salmain ordenó al BCRA vender 10 millones de dólares a precio oficial a un fideicomiso vinculado al financista Fernando Whpei en pleno cepo cambiario. La hipótesis fiscal es que la maniobra buscaba generar una ganancia con la brecha cambiaria para cobrar un soborno de 200 mil dólares.

Pero el historial de Salmain tiene manchas más antiguas. En 2002, la propia Corte Suprema lo echó del Poder Judicial (cuando era empleado) por ofrecer una coima para "direccionar" un expediente. Sin embargo, Salmain omitió este "detalle" en su currículum cuando concursó para juez en 2023, logrando su designación con la presencia del ministro Ricardo Lorenzetti en su jura.

El silencio del Consejo

Mientras Salmain acumula juzgados, las miradas apuntan al Consejo de la Magistratura. Pese a tener denuncias desde hace ocho meses —incluida una de la diputada provincial Lionella Cattalini—, el organismo no lo ha suspendido.

"Se tomaron cuatro años para actuar con el juez Bailaque. Ocho meses para Salmain les debe parecer poco", ironizan con bronca en los pasillos de tribunales, recordando el caso del otro magistrado rosarino que terminó preso por vínculos narco tras años de inacción del Consejo.

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