La trampa del 208: el autogol de Sturzenegger que pone en jaque la reforma laboral

Entre festejos de “VLLC” y selfies en el Congreso, el oficialismo coló una modificación a las licencias por enfermedad que nadie pidió y que viola tratados internacionales. Del ejemplo del fútbol al cáncer de mama: la letra chica que puede voltear la ley en Diputados.
Política16/02/2026Sección PaísSección País
image (7)
(Sección País IA)

Todo era fiesta en el Senado. Victoria Villarruel tocaba la campana, los libertarios tuiteaban "VLLC" y Patricia Bullrich se llenaba la boca hablando de "la ley más importante en 50 años". Adorni posaba para la selfie con Karina Milei y el "Colo" Santilli, celebrando los 42 votos a favor.

Parecía el crimen perfecto. Pero, como suele pasar con este Gobierno, siempre hay una baldosa floja que ellos mismos se encargan de aflojar.

Esta vez, el demonio se escondió en los detalles. O mejor dicho, en el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo. Una modificación que entró por la ventana entre las 28 correcciones de último momento, que pasó "por debajo del radar" —como admiten en off desde el propio bloque libertario— y que ahora amenaza con convertir el triunfo histórico en un dolor de cabeza monumental.

El cambio es un hachazo. Hasta ayer, si te enfermabas, cobrabas el 100% del sueldo. Con la reforma, olvidate. Si te rompés los ligamentos jugando al fútbol 5 con los amigos ("actividad voluntaria", le dicen), cobrás el 50%. Si tenés una desgracia mayor, el 75%. El sueldo completo no existe más. Nunca.

Federico Sturzenegger, en un rapto de honestidad brutal o de torpeza comunicacional, intentó explicarlo con un ejemplo que le explotó en la cara: "Si te lastimaste jugando al fútbol, cobrás la mitad". Lo pensó como un argumento de racionalidad económica; se convirtió en la munición gruesa de la oposición.

Porque la pregunta cayó por su propio peso: ¿Y si tenés cáncer?

Anabel Fernández Sagasti no la dejó pasar en el recinto y clavó el puñal: "Si una mujer tiene cáncer de mama, le van a pagar el 75% del básico". No hay consultor, ni troll center, ni vocero que te limpie esa mancha.

Pero el problema no es solo de marketing. Es jurídico, y de los graves. Argentina tiene firmados pactos internacionales con jerarquía constitucional —el PIDESC, el Protocolo de San Salvador, el Convenio 102 de la OIT— que prohíben exactamente lo que el Gobierno acaba de votar: la regresividad. Si ya tenías un piso de derechos (el 100% del sueldo), no podés bajarlo. Es de manual.

La ironía es exquisita y cruel: un Gobierno que llegó prometiendo terminar con la "industria del juicio" acaba de diseñar la bomba de litigiosidad más grande de la historia reciente. Porque ahora, cada licencia médica va a ser una batalla judicial para definir qué es una actividad "voluntaria y riesgosa". ¿Andar en bici es riesgoso? ¿Cocinar fideos es una actividad voluntaria que te baja el sueldo a la mitad? Cada parte médico va a terminar en un juzgado.

Lo que nadie en el Círculo Rojo logra explicar es la necesidad política de este disparo en el pie. Tenían la reforma en el bolsillo. Tocaron indemnizaciones, convenios, huelgas y el fondo de cese. Tenían todo lo que el establishment pedía. Pero la gula legislativa los llevó a meter este cambio innecesario, mal redactado y violatorio de derechos básicos, regalándole a la oposición el punto exacto donde hacer palanca.

El panorama en Diputados, que parecía un trámite, se oscureció de golpe. Provincias Unidas ya avisó que el artículo 208 no pasa. El PRO quiere meter mano en las billeteras virtuales. Y si la Cámara Baja toca una sola coma, el proyecto vuelve al Senado.

Chau al plazo del 28 de febrero. Chau a la sanción antes de la apertura de sesiones.

En los pasillos del Congreso ya se habla de "Mercurio retrógrado" para justificar la mala praxis: comunicaciones que fallan, decisiones apresuradas y triunfos que se enredan solos. Kelly Olmos lo llamó "el talón de Aquiles". En el oficialismo, por lo bajo, reconocen que fue "una de más".

El Gobierno tiene la reforma más ambiciosa de la democracia a tiro de decreto. Solo necesitaba no meterse un gol en contra. Pero la pelota del artículo 208, impulsada por la propia impericia oficial, ya está viajando inexorablemente hacia la red propia.

Lo más visto
Gemini_Generated_Image_75vsq375vsq375vs

Exclusivo: el número dos de la SIDE también fue beneficiado con un millonario crédito del Banco Nación

Camilo Cagnacci
Política01/04/2026
Según pudo confirmar Sección País, José Francisco Lago Rodríguez, subsecretario administrativo de Inteligencia, registra un pasivo cercano a los $400 millones con la banca pública. El caso se suma a la lista de beneficiarios que ya integraban alfiles libertarios y legisladores aliados. Frente al escándalo, la oposición exige en el Congreso investigar las condiciones de los desembolsos.