El "alumno del millón": la brecha digital convierte la vuelta a clases en un lujo para pocos

El ciclo lectivo 2026 arranca con una nueva línea de pobreza educativa. Mientras la canasta básica de útiles aumentó por debajo de la inflación, equipar a un estudiante de secundaria con la tecnología necesaria para no quedar afuera del sistema ya supera los $1.100.000. La escuela pública, entre el lápiz y la notebook inalcanzable.

Economía y negocios01/02/2026Sección PaísSección País
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(Sección País IA)

En la Argentina de la crisis perpetua, marzo siempre fue el mes del dolor de cabeza para los padres. Pero este año, la "vuelta al cole" trae una novedad estadística que esconde un drama social: la aparición del "alumno del millón de pesos".

Según un relevamiento de la consultora Focus Market, preparar a un estudiante de secundaria con los estándares que exige el mercado laboral moderno (es decir, con acceso a tecnología) cuesta hoy $1.115.597. La cifra marca una frontera brutal: de un lado, los que pueden estudiar conectados; del otro, los que deberán conformarse con la educación analógica de tiza y papel.

La ilusión de los precios "planchados"

El informe, realizado para Naranja X, arroja un dato que a primera vista parece un alivio, pero que requiere una segunda lectura. Los aumentos interanuales de los útiles básicos rondan entre el 14% y el 24%, cifras muy por debajo de la inflación general acumulada.

  • El kit de primaria (mochila básica, guardapolvo y útiles esenciales) oscila entre los $120.485 y los $242.710.
  • El guardapolvo, uniforme de la igualdad sarmientina, cuesta unos $37.849 (apenas un 13% más que en 2025).

Sin embargo, estos porcentajes "bajos" pueden leerse de otra forma: el consumo se ha derrumbado tanto que los precios no tienen margen para subir, o bien la calidad de los productos "accesibles" ha caído en picada.

La secundaria y el salto tecnológico

El abismo se abre cuando el chico entra al secundario. La canasta básica de supervivencia (mochila, cartuchera y útiles) ronda los $95.592 (una suba del 15%). Pero hoy, un adolescente sin computadora es un analfabeto digital en potencia.

Al sumar el "Kit Tecnológico" —una notebook de 15 pulgadas, impresora, auriculares y conexión a internet—, el ticket salta la barrera del millón. Y si a eso se le agrega un celular básico con plan de datos, hay que sumar otros $445.000. El aumento de este segmento fue de apenas el 7% respecto al año pasado. La traducción es cruel: la tecnología ya era impagable para la clase media trabajadora en 2025, y sigue siéndolo en 2026. Los precios se estancaron en la cima, lejos del alcance del salario promedio.

El termómetro de la calle

"El comienzo de clases funciona como un termómetro del consumo masivo porque concentra en pocas semanas decisiones de compra que combinan necesidad, presupuesto y financiamiento", explica Damián Di Pace, director de Focus Market.

Este año, ese termómetro marca fiebre. No por la suba de los lápices de colores, sino por la consolidación de una escuela de dos velocidades: la de los que llegan al millón y la de los que rezan para que la mochila del año pasado aguante un invierno más.

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