
El Gobierno le apunta a Macri por la caída de los pliegos en el Senado
Francos lo acusó de tomar distancia de Milei por la campaña en la Ciudad y dijo que el rechazo a Lijo y Mansilla fue “una decisión política”.
El diputado del PRO realizó una demanda penal contra un usuario de Twitter que lo había insultado con descalificativos hacia la comunidad judía.
Política03 de mayo de 2024Alejandro Finocchiaro denunció penalmente a un troll antisemita que lo había insultado en redes sociales con descalificativos hacia la comunidad judía y señaló que ante estas situaciones "hay que reaccionar inmediatamente".
El diputado del PRO fue atacado en X, la red social antes conocida como Twitter, luego de defender la media sanción que obtuvieron en la Cámara de Diputados la Ley Bases y el Paquete Fiscal.
"Judío sionista hijo de puta. No van a poder vender a la Patria, la puta que te parió", fue la violenta respuesta que recibió de parte del usuario @gustavo02616398.
Frente a este agresivo comentario, el legislador nacional advirtió: "No sé quién es esta persona. Solo sé que es una prueba más de la escalofriante ola de antisemitismo que recorre el mundo... y de la ignorancia de la cual nace. Desciendo de sicilianos, pero es verdad, hoy soy judío y seré judío siempre que haya un antisemita".
Además, realizó una denuncia penal señalando que el usuario realizaba "comentarios y publicaciones ofensivas o discriminatorias hacia la sociedad judía" en su perfil de X.
La acusación recayó en la Fiscalía en lo Criminal y Correccional N°44, a cargo de Pablo Gabriel Recchini.
"Hay que reaccionar inmediatamente", subrayó Finnochiaro.
Francos lo acusó de tomar distancia de Milei por la campaña en la Ciudad y dijo que el rechazo a Lijo y Mansilla fue “una decisión política”.
“El testimonio de un veterano vale más que cien manuales”, dijo la vicepresidenta en un acto en el Congreso.
La trama detrás del grupo que integran Santiago Caputo, Garat, Vidal, Hampton y Lugones: poder real, vínculos con el Estado y llegada directa a Javier y Karina Milei.
La entrada al evento cuesta hasta 30 mil dólares y en Ecuador estalló un escándalo similar con Noboa.
La muestra de autos fue suspendida, dos funcionarios volaron sin explicaciones y el gobierno aún no da respuestas. ¿Qué pasó con los $24 millones?