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El diplomático Ricardo Lachterman, hombre de confianza del canciller, fue designado formalmente en el cargo. La medida se sumó a una serie de cambios en el cuerpo diplomático, en línea con el ajuste de la política exterior.
Política13 de febrero de 2025El canciller Gerardo Werthein sigue moviendo fichas dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores. Este jueves se formalizó la designación de Ricardo Lachterman como jefe de Gabinete de la Cancillería, un cargo que ya venía desempeñando de hecho desde noviembre del año pasado.
La decisión quedó plasmada en el Decreto 88/2025, publicado en el Boletín Oficial, donde se estableció: “Desígnase en el cargo de Titular de la Unidad del Gabinete de Asesores del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, al señor Ministro Plenipotenciario de Segunda Clase Ricardo Adrián Lachterman, con rango de Subsecretario”.
Lachterman fue parte del equipo de Werthein cuando el actual canciller se desempeñaba como embajador en Estados Unidos, y desde su llegada a la Cancillería participó en reuniones bilaterales y comitivas oficiales. Su nombramiento, entonces, fue una formalidad dentro del proceso de reorganización ministerial.
Desde su desembarco en el Ministerio, Werthein dejó en claro que su gestión tendría dos prioridades:
📌 Reducir costos en la estructura diplomática, con una fuerte política de ajuste.
📌 Alinear la política exterior con el ideario libertario, dejando atrás posiciones tradicionales de la diplomacia argentina.
En ese marco, la llegada de Lachterman no fue el único cambio. Días atrás, también se confirmó la remoción de Sonia Cavallo como embajadora ante la Organización de Estados Americanos (OEA). La hija del exministro Domingo Cavallo había sido designada durante la gestión de Diana Mondino, pero su mandato fue interrumpido en sintonía con la nueva política del Palacio San Martín.
Otro de los movimientos clave en el ajuste diplomático se produjo en Uruguay, donde el embajador Martín García Moritán fue removido.
La decisión respondió a dos factores:
1️⃣ Unificación de las representaciones en Montevideo, fusionando la Embajada argentina con la delegación ante la Alianza Latinoamericana para la Integración (ALADI), con el objetivo de reducir costos.
2️⃣ Límite de edad para seguir en funciones, ya que García Moritán tenía 71 años, uno más que el máximo permitido para jubilarse.
El principal candidato para asumir la representación en Uruguay es Alan Claudio Béraud, actual embajador ante el Mercosur y ALADI.
La reestructuración en Cancillería tuvo un costado económico, pero también político. En el Gobierno aseguraron que el objetivo fue terminar con estructuras burocráticas que consideran innecesarias y dar un cambio de rumbo a la diplomacia argentina.
“El mundo tiende a la unificación de sedes diplomáticas. Un país como Argentina, con los problemas que tiene, no puede tener dos embajadas en la misma ciudad, no tiene lógica”, justificaron desde el Palacio San Martín.
La idea de abaratar costos y achicar la estructura del servicio exterior forma parte del planteo del presidente Javier Milei, que exigió eficiencia y austeridad en el gasto público.
Con esta nueva estructura, Werthein siguió consolidando su equipo y ejecutando la estrategia de Cancillería bajo la gestión libertaria. Los próximos pasos estarán marcados por el alineamiento total con la Casa Rosada, en un contexto de redefinición de la política exterior argentina.
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