"Determinación Absoluta": la operación para capturar a Maduro dejó más de 80 muertos y "arrasó" con su anillo de seguridad

Un reporte de The New York Times y la admisión del propio ministro Padrino López confirman que el asalto fue mucho más letal de lo informado inicialmente. La mayoría de las bajas pertenecen al Batallón de Seguridad Presidencial, integrado por jóvenes tenientes y cadetes.

Mundo04/01/2026Sección PaísSección País
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La operación militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro dejó un saldo de sangre significativamente mayor al reconocido en las primeras horas. Lejos de la narrativa de una "extracción limpia", las cifras comienzan a revelar la crudeza del ataque: un alto funcionario citado por The New York Times confirmó que al menos 80 personas —entre militares y civiles— murieron como consecuencia directa de la incursión, mientras que los hospitales de Caracas registraron el ingreso de unos 90 heridos.

La magnitud del daño fue admitida incluso por el chavismo. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, reconoció que el operativo "neutralizó" a una "gran parte" del anillo de seguridad presidencial. Según fuentes extraoficiales, el grueso de las víctimas fatales pertenecía al Batallón de Seguridad Presidencial número 6, una unidad integrada mayoritariamente por jóvenes de rangos bajos: tenientes, cabos, sargentos e incluso alumnos que todavía no habían egresado de la Academia Militar.

Ensayos secretos y la CIA

 La cifra de víctimas aporta una dimensión trágica a la denominada "Operación Determinación Absoluta", la mayor intervención directa de Washington en América Latina en décadas. El asalto no fue improvisado: equipos de la CIA operaron de forma encubierta en Venezuela desde agosto, reconstruyendo al detalle las rutinas de Maduro, sus hábitos alimenticios y sus patrones de seguridad. Con esa información, las fuerzas especiales ensayaron la misión una y otra vez en una réplica exacta de la residencia presidencial construida en secreto fuera del país.

"Pensamos, desarrollamos, entrenamos y ensayamos. No para hacerlo bien, sino para garantizar que fuera imposible equivocarnos", explicó el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine.

La noche del ataque: 150 aviones y "sopletes gigantes"

El visto bueno final llegó el viernes a las 22:46. Más de 150 aeronaves, incluyendo cazas F-35, bombarderos B-1 y drones, despegaron desde 20 bases distintas. Los primeros bombardeos destruyeron los sistemas de defensa aérea venezolanos, lo que explica gran parte de las bajas militares. Los vecinos de Caracas reportaron detonaciones desde la 1:50 de la madrugada.

Al llegar a la residencia, las tropas de élite avanzaron con rapidez y letalidad. Según relató Donald Trump, Maduro intentó refugiarse en una habitación de seguridad reforzada con acero, pero no logró cerrar la puerta a tiempo. Los comandos estaban equipados con "sopletes gigantescos" para abrirse paso a través de los muros si era necesario. Finalmente, el dictador y su esposa, Cilia Flores, se rindieron y fueron evacuados en helicóptero hacia un buque de guerra.

"Vamos a gestionar el país"

Mientras Delcy Rodríguez calificó el ataque como una "agresión sin precedentes" que dejó víctimas civiles, Trump celebró el éxito de la misión afirmando que no hubo bajas estadounidenses. Sin embargo, su declaración política posterior abrió un escenario de incertidumbre legal y soberana: el republicano aseguró que Estados Unidos "gestionará" Venezuela hasta que se pueda elegir un nuevo líder, y no descartó mantener tropas en tierra, contradiciendo a funcionarios del Pentágono que niegan una ocupación formal.

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