El "lobista" de la prostitución en la Mesa del Hambre: Miguel Calvete, el asesor de Alberto Fernández que ya tenía una condena

Mientras avanza la causa por corrupción en la ANDIS, sale a la luz el pasado oculto del empresario detenido. Integró el proyecto estrella del gobierno anterior para "monitorear precios" al mismo tiempo que la justicia lo había sentenciado a 4 años de prisión por regentear departamentos vips.

Política11/02/2026Sección PaísSección País
image (2)
(Sección País IA)

La caída de Miguel Calvete destapó una olla que salpica a varias gestiones, pero que expone como nunca la hipocresía de la "moral" política de los últimos años. Hoy detenido en la cárcel de Ezeiza por el escándalo de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Calvete no es un desconocido en los pasillos del poder. Sin embargo, un dato había pasado desapercibido hasta hoy: el hombre acusado de ser el cerebro detrás del desfalco en la agencia fue una de las figuras estelares de la "Mesa del Hambre", el ambicioso y fallido proyecto con el que Alberto Fernández inauguró su presidencia.

Lo escandaloso no es solo su participación, sino el contexto: cuando Calvete se sentaba a debatir sobre "alimentación saludable" y "precios accesibles" junto a funcionarios y celebridades, ya cargaba con una condena en primera instancia a cuatro años de prisión por explotación económica del ejercicio de la prostitución.

De los "departamentos privados" al combate contra el hambre

 

En 2019, mientras se presentaba como presidente de INDECOM (Instituto de Estudio de Consumo Masivo) y voz autorizada de los supermercados chinos, Calvete aplaudía la iniciativa del Frente de Todos. "Queremos ver qué consumen los beneficiarios de planes sociales para asegurarles una alimentación saludable", declaraba en radios del interior, mostrándose entusiasmado por la "pluralidad" de la convocatoria.

Pero su vida privada transitaba por carriles muy distintos a la filantropía. La Justicia determinó que, entre 2015 y 2016, Calvete, junto a su hermano y un empleado del Consejo de la Magistratura, montó una organización para lucrar con la prostitución ajena. El mecanismo era perverso pero rentable: asignaban departamentos en la Ciudad de Buenos Aires a mujeres para que ejercieran la prostitución, cobrándoles alquileres con sobreprecios exorbitantes y condiciones "leoninas".

"Se beneficiaban de los pagos que efectuaban las prostitutas en condiciones desventajosas", sentenció la fiscalía. A pesar de esta sentencia, que luego fue apelada, el gobierno de Fernández le abrió las puertas de la Casa Rosada para diseñar políticas sociales.

Un "todoterreno" en la Rosada

La detención de Calvete en noviembre de 2025, tras el estallido del caso ANDIS —donde también está implicada su hija, Ornella, a quien le hallaron 700 mil dólares en efectivo—, es el capítulo final de un operador que supo reciclarse con todos los colores políticos.

Su historial de visitas a Balcarce 50 es extenso y transversal:

  • 2005 (Néstor Kirchner): Ingresó como representante de los supermercados chinos para reunirse con Alberto Fernández, entonces Jefe de Gabinete.
  • 2006-2008 (Cristina Kirchner): Mantuvo encuentros frecuentes con el polémico secretario de Comercio, Guillermo Moreno, para sellar acuerdos de precios en papa y artículos de limpieza.
  • 2014: Fue recibido por Jorge Capitanich.
  • 2025 (Javier Milei): Incluso en la actual gestión, Calvete logró filtrarse. Registra una reunión con Eduardo Serenellini, secretario de Prensa, demostrando su capacidad de lobby inagotable.

Hoy, el fiscal federal Franco Picardi lo señala como el hombre que "manejaba los hilos" de la corrupción en la ANDIS. El "experto" que prometía cuidar la mesa de los argentinos terminó preso, revelando que su verdadero expertise no eran los precios cuidados, sino los negocios oscuros a expensas del Estado y de la explotación de personas.

Lo más visto
Diseño sin título (1)

Fin de la "teoría del vende humo": la Justicia confirmó la prisión del coronel acusado de narcointeligencia

Sección País
Política05/02/2026

La Cámara Federal de San Martín ratificó el procesamiento de Pablo Quiroga y el despachante Felipe Stanga. Los jueces desestimaron la coartada del militar, que alegaba "mentir por vanidad", y validaron las pruebas de una confabulación para enviar cocaína a Europa vía Ezeiza. Chats técnicos, armas de guerra y el audio clave: "Menos mal que no se hizo nada".