
El trago más amargo de Manaos: un despido, 800 palos y la industria del juicio a cielo abierto
La Corte de Mendoza le bajó el martillo a Orlando Canido. Un viajante de comercio, una registración defectuosa y una indemnización que, entre capital e intereses, supera el medio millón de dólares. Para el empresario, es el negocio de "ganar plata sin trabajar".








