Scioli resiste los cambios en el Gabinete y busca mantenerse al frente de Turismo, Ambiente y Deportes

Pese a la salida de Guillermo Francos —su principal sostén en la Casa Rosada—, el "Pichichi" continúa en funciones, viajó a Dubái para la asamblea anual de ONU Turismo y activó gestiones políticas para atravesar la reconfiguración del equipo de Javier Milei. Su área quedó bajo la órbita del flamante ministro del Interior, Diego Santilli.

Política04/11/2025Sección PaísSección País
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Daniel Scioli decidió jugar a sostenerse. Mientras caían, en cadena, Guillermo Francos (Jefatura de Gabinete), Lisandro Catalán (Interior) y Cecilia Loccisano (viceministra de Salud), el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes no presentó su renuncia y mantuvo agenda: este martes voló a Dubái para participar de la asamblea anual de ONU Turismo. En su entorno aseguran que su intención es seguir y que “nadie” le pidió dar un paso al costado.

En Balcarce 50, dos altas fuentes sostienen que “Milei lo banca” y que el Presidente “está conforme” con su desempeño. Aun así, el rediseño post elecciones deja a Scioli ante un nuevo interlocutor político: con la salida de Francos y el desembarco de Diego Santilli en Interior, su secretaría pasará a reportarle al exvicejefe porteño. Scioli ya le envió un mensaje de felicitación y espera el mano a mano cuando Santilli cierre, junto a Karina Milei, la nueva grilla de funcionarios.

El margen de maniobra del exgobernador bonaerense es acotado: su llegada al Gobierno se selló con la foto Milei-Francos-Scioli en enero de 2024 y su permanencia quedó atada a una estructura que se está reordenando. A diferencia de Catalán y Loccisano —que se alinearon con la salida de su padrino político—, Scioli optó por la continuidad y por la diplomacia.

La tensión de fondo es conocida: Turismo y Ambiente no figuran entre las prioridades del ajuste, y en privado Scioli admitió más de una vez que la visibilidad de su gestión es limitada. Aun así, logró mantenerse cerca del círculo presidencial: estuvo en el búnker del Hotel Libertador el domingo electoral y se mostró entre las primeras filas del Gabinete en los festejos por la “marea violeta”.

Peronista de larga trayectoria —del menemismo al kirchnerismo— y hoy integrado a La Libertad Avanza, “Pichichi” atraviesa una prueba de supervivencia política. Mientras en el kirchnerismo lo tildan de “traidor”, en la Rosada miden costos y beneficios de conservar a un jugador con experiencia y relaciones internacionales activas. La definición, admiten cerca de Santilli, se cocinará en los próximos días, cuando el ministro cierre su tablero y Karina Milei avale los últimos movimientos.

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