"Ensobraresio", "Carboncito" y "Pautino": la furia tuitera de Milei contra el periodismo tras lanzar su propia "policía de la verdad"

Lejos de la calma tras el acuerdo con EE.UU. y el acto con los Granaderos, el Presidente dedicó su fin de semana a una cacería virtual. Con la flamante "Oficina de Respuesta Oficial" como escudo, repartió apodos hirientes, acusaciones de espionaje y diagnósticos de "adicción a la pauta" contra Novaresio, Bonelli, O'Donnell y otros colegas.
Política08/02/2026Sección PaísSección País
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(Sección País IA)

Para Javier Milei, gobernar parece ser un intervalo entre dos tuits. Mientras la agenda oficial mostraba a un jefe de Estado celebrando acuerdos comerciales con Washington y entregando sables históricos en San Lorenzo, la agenda real —la que ocurre en la pantalla de su celular— mostraba a un Presidente desatado, obsesionado con "desenmascarar" a lo que él considera la casta periodística.

Empoderado por el lanzamiento de la Oficina de Respuesta Oficial (ORO) —una suerte de VAR gubernamental diseñado para discutir titulares—, Milei convirtió su cuenta de X en un campo de tiro donde no se salvó nadie: desde columnistas de La Nación hasta conductores de C5N.

La lista negra y el festival de apodos

El blanco predilecto del fin de semana fue Luis Novaresio (A24). El periodista cometió el pecado de criticar la nueva oficina de "corrección" estatal, lo que desató una ola de ataques de la militancia digital y del propio mandatario.

Milei no solo avaló carpetazos sobre la pauta que recibe el sitio web del conductor, sino que oficializó un nuevo mote: "Ensobraresio". "Me parece que le pusieron mal el nombre a este mercenario... debería llamarse ENSOBRARESIO. Está muy sucio y no quiere que te enteres", disparó el Presidente, retuiteando mensajes que también lo llamaban "Kukaresio" y "Sobreresio".

Pero la creatividad para el insulto no terminó ahí. A Paulino Rodrigues (LN+) lo rebautizó como "Pautino", calificándolo de "mentiroso adicto a la pauta". A Sofía Diamante, cronista de Economía de La Nación, la llamó "Carboncito" para desmentir una nota sobre la caída de la construcción, citando datos de la Cámara del sector (GW, por Gustavo Weiss) con su ya clásico: "Fin".

De la chicana a la acusación grave

El raid tuitero cruzó una línea más oscura cuando apuntó contra Mauro Federico (C5N/Radio 10). El Presidente compartió un video de la ORO sobre el clickbait y acusó al periodista —quien había difundido audios de Karina Milei en campaña— de delitos federales: "AQUÍ ESTÁ EL QUE CONFESÓ QUE HA SIDO PARTE DE UNA RED DE ESPIONAJE ILEGAL AL EJECUTIVO".

La volteada también alcanzó a Marcelo Bonelli (Clarín), a quien Milei expuso con un recorte de video donde el conductor admitía que no siempre se chequea el 100% de la información. Para el libertario, esto fue un "Principio de Revelación" y la prueba de que "trabajan mal, se basan en chimentos y por eso lloran".

Guerra a las instituciones

Tampoco se salvaron María O'Donnell (corregida por la agencia oficial, aunque esta vez zafó del apodo "Mandrila"), Nacho Girón (Infobae) y, finalmente, el FOPEA.

Al Foro de Periodismo Argentino, que había emitido un comunicado alertando que la nueva Oficina de Respuesta Oficial podría afectar la libertad de expresión, el Presidente le dedicó un repost de La Derecha Diario con un consejo lapidario: "BÚSQUENSE UN LABURO HONESTO".

Para Milei, el periodismo tradicional está en duelo por "perder el monopolio de la palabra" frente a las redes sociales. "Eso se les terminó. ¡Muchas gracias ELON MUSK!", celebró, convencido de que, en la era del algoritmo, la verdad es lo que él decide retuitear.

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