"¿Infarto o un tiro en la cara?": Luis D'Elía rompió el silencio y sembró dudas sobre la muerte de Néstor Kirchner

El dirigente social volvió a la carga contra el núcleo duro del kirchnerismo con una declaración que sacudió el tablero político. En una entrevista reciente, el ex piquetero puso en duda la versión oficial sobre el fallecimiento del ex presidente y sembró sospechas sobre lo ocurrido en El Calafate aquella madrugada de octubre de 2010.
24/02/2026Sección PaísSección País

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En medio de una interna peronista que no da tregua, Luis D'Elía decidió cruzar una frontera que, hasta hace poco, parecía sagrada dentro del movimiento: la figura de Néstor Kirchner. Distanciado de forma irreversible de Cristina Fernández de Kirchner y de su hijo Máximo, el referente del partido Miles reapareció con munición gruesa para cuestionar el relato oficial sobre la muerte del ex mandatario, ocurrida hace ya más de quince años.

Durante una entrevista con el periodista Alberto Trombetta en el ciclo San Luis Streaming, el ex piquetero rompió el protocolo de la nostalgia militante y lanzó una hipótesis que rápidamente se volvió viral por su crudeza. “A la mañana amanece muerto y lo velan con el cajón tapado y eso me llena de dudas. ¿Murió de un infarto o tiene un tiro en la cara?”, disparó sin filtros, instalando una sospecha que el kirchnerismo siempre intentó clausurar.

La última llamada y la disputa por la candidatura

Para sustentar su desconfianza, D'Elía reconstruyó lo que fueron, según su testimonio, las horas previas al desenlace en el sur del país. El dirigente recordó un llamado telefónico que habría mantenido con el propio Néstor Kirchner la noche del 26 de octubre de 2010, mientras se encontraba reunido con figuras de peso de aquel entonces, como el canciller Héctor Timerman y Oscar Parrilli.

“Me dijo que había tenido un día distendido y había ido a un bar de gallegos a tomar un café a hablar con sus amigos”, relató el dirigente. Según su versión, el diálogo giró en torno al polémico memorándum con Irán, un tema sobre el cual el ex presidente habría manifestado ciertas dudas. Sin embargo, lo que más resaltó fue el estado de ánimo de Kirchner: se lo escuchaba “tranquilo y sereno” desde Río Gallegos, a la espera del inicio del censo nacional del día siguiente.

No obstante, D'Elía introdujo un elemento de tensión política que habría ocurrido puertas adentro de la residencia familiar. Citando versiones que la propia Cristina Kirchner deslizó en diversas oportunidades, el ex piquetero recordó una fuerte discusión de pareja vinculada a la sucesión presidencial de 2011. “Lo último que Néstor le dice es: ni aunque tengas el 80% vas a ser candidata, el candidato a presidente voy a ser yo”, insistió.

El misterio del "cajón cerrado"

La estocada final de D'Elía apuntó directamente a las formas del sepelio masivo que conmovió al país en 2010. Para el dirigente, el hecho de que los restos del ex presidente no fueran exhibidos al público durante el velatorio en la Casa Rosada es una herida abierta que alimenta las teorías conspirativas.

“Si es verdad que le agarró un infarto y se golpeó con la mesa de luz, ¿qué problema hay? Se le pone una curita y listo, ¿cuál es?”, se preguntó con sarcasmo. Con esta frase, el ex aliado del kirchnerismo desestimó la explicación oficial de un accidente doméstico derivado de la crisis cardíaca y dejó flotando en el aire una pregunta que busca herir la línea de flotación del relato santacruceño.

Lejos de retroceder, el dirigente social reconoció que su postura es una ruptura total con el misticismo que rodea a la figura de Néstor: “Nos quedaremos con la duda para toda la eternidad, un tipo que se acostó diciendo que era candidato a presidente y amaneció muerto”.

Una ruptura política que no tiene retorno

Este ataque frontal no es un hecho aislado. Se inscribe en una estrategia de Luis D'Elía por despegarse definitivamente de la conducción de La Cámpora y de la ex presidenta, a quienes acusa sistemáticamente de haber traicionado los principios del proyecto original y de haber "secuestrado" al Partido Justicialista.

En los últimos meses, el tono de sus críticas ha ido en aumento, pasando de las diferencias estratégicas a los ataques personales y, ahora, al cuestionamiento de los pilares fundacionales del mito kirchnerista. Esta reaparición en el streaming puntano no solo busca generar ruido mediático, sino también posicionarse como un actor que ya no tiene "jefes" a quienes rendir cuentas.

Mientras el entorno de Cristina Kirchner opta por el silencio frente a estas declaraciones para no alimentar la polémica, el daño parece estar hecho. D'Elía ha decidido que la mejor forma de combatir el presente de la conducción kirchnerista es, paradójicamente, demoliendo su pasado más sagrado.

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