
El Gobierno encara la semana entre denuncias de corrupción, pulseadas legislativas y presión financiera, mientras Milei se refugia en la campaña.
La "batalla cultural" de Javier Milei va más allá de la economía. Y entre sus frentes está la agenda de género, que en desde su llegada al Gobierno viene sufriendo un sostenido proceso de desfinanciamiento y desarticulación.
Desde entonces, el Presidente resolvió:
Además, Milei tiene listo un decreto al que sólo le falta su firma para eliminar el DNI no binario. Entre las justificaciones que brindan desde el entorno presidencial para avanzar en ese sentido está la escasa representación en términos de utilidad que tiene esa nomenclatura. Según datos que manejan en Casa Rosada, desde 2021 a la fecha se realizaron 1693 trámites para solicitarlo, número que –afirman– no justifica mantenerlo.
Distinto es el caso de los cambios de género. Siempre según datos oficiales, desde la promulgación de la Ley de Identidad de Género se realizaron 19.270 trámites de cambio de identidad en todo el país. De ese total, se desprende que 10.164 se autoperciben mujeres trans, mientras que 7413 lo hacen como varones. Del total de las personas reconocidas bajo esta ley, sólo el 9% se autopercibe dentro del género no binario.
Así las cosas, en el Gobierno afirman que la Ley de Identidad se seguira cumpliendo, puesto que no inhabilitarán los cambios de género, sino que forzarán a quienes deseen hacerlo a definirse por uno u otro.
El Gobierno encara la semana entre denuncias de corrupción, pulseadas legislativas y presión financiera, mientras Milei se refugia en la campaña.
El escándalo de la ANDIS desbordó el Congreso, Milei fue evacuado bajo piedrazos en Lomas y la economía volvió a crujir. El Gobierno responde entre gritos, operaciones y silencios.
La causa ANDIS acorrala al Gobierno: Spagnuolo apareció con abogado y la Justicia recibió medio centenar de audios, Pagano volvió a agitar la interna y Milei habló de “opereta” en el Alvear. En paralelo, Corrientes cerró su campaña entre incidentes, Caputo denunció “terrorismo económico”, Massa reapareció contra Scioli y la Rural frenó a Pino.